lunes, 11 de marzo de 2013

CAMBIOS



liquido
Solido
Solidificación
Solido
Liquido
Fusión
Solido
Gas
Sublimidacion
Gas
Solido
Sublimación
Gas
liquido
Condensación
liquido
gas
vaporación

Descripción: http://www.escuelapedia.com/wp-content/uploads/Estados-f%C3%ADsicos-de-la-materia.jpg

Los gase


Igual que los líquidos, no tienen forma fija pero, a diferencia de éstos, su volumen tampoco es fijo.
También son fluidos, como los líquidos.
En los gases, las fuerzas que mantienen unidas las partículas son muy pequeñas. En un gas el número de partículas por unidad de volumen es también muy pequeño.
Las partículas se mueven de forma desordenada, con choques entre ellas y con las paredes del recipiente que los contiene. Esto explica las propiedades de expansibilidad y compresibilidad que presentan los gases: sus partículas se mueven libremente, de modo que ocupan todo el espacio disponible. La compresibilidad tiene un límite, si se reduce mucho el volumen en que se encuentra
Al aumentar la temperatura las partículas se mueven más deprisa y chocan con más energía contra las paredes del recipiente, por lo que aumenta la presión

Descripción: https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiY5g54qyvBCFJvKE2uDEggK5V-30ZeamOI9XdGZZBappGqsrROsSuHFYlUTs2dyHiqA0BbZcz9FKE0QT9Ni5wB8_GQfZqjkecRegKbHwlEnOvKXsRU5sJ9yLDw6IE8xIKtmzNDNFxG/s1600/image011.jpg





Los líquidos


Al igual que los sólidos, tienen volumen constante. En los líquidos las partículas están unidas por unas fuerzas de atracción menores que en los sólidos, por esta razón las partículas de un líquido pueden trasladarse con libertad. El número de partículas por unidad de volumen es muy alto, por ello son muy frecuentes las colisiones y fricciones entre ellas.
Así se explica que los líquidos no tengan forma fija y adopten la forma del recipiente que los contiene. También se explican propiedades como la fluidez o la viscosidad.
En los líquidos el movimiento es desordenado, pero existen asociaciones de varias partículas que, como si fueran una, se mueven al unísono. Al aumentar la temperatura aumenta la movilidad de las partículas (su energía).

SOLIDO

se caracterizan por tener forma y volumen constantes. Esto se debe a que las partículas que los forman están unidas por unas fuerzas de atracción
En el estado sólido las partículas solamente pueden moverse vibrando u oscilando alrededor de posiciones fijas, pero no pueden moverse trasladándose libremente a lo largo del sólido.
Las partículas en el estado sólido propiamente dicho, se disponen de forma ordenada, con una regularidad espacial geométrica, que da lugar a diversas estructuras cristalinas.
Al aumentar la temperatura aumenta la vibración de las partículas:



Descripción: http://www.juntadeandalucia.es/averroes/lorca_alcala/udidacticas/agua/losestadosdelagua/solido1.jpg

La materia



se presenta en tres estados o formas de agregación: sólido, líquido y gaseoso.
Dadas las condiciones existentes en la superficie terrestre, sólo algunas sustancias pueden hallarse de modo natural en los tres estados, tal es el caso del agua.
La mayoría de sustancias se presentan en un estado concreto. Así, los metales o las sustancias que constituyen los minerales se encuentran en estado sólido y el oxígeno o el CO2 en estado gaseoso:

  • Los sólidos: Tienen forma y volumen constantes. Se caracterizan por la rigidez y regularidad de sus estructuras.
  • Los líquidos: No tienen forma fija pero sí volumen. La variabilidad de forma y el presentar unas propiedades muy específicas son características de los líquidos.
  • Los gases: No tienen forma ni volumen fijos. En ellos es muy característica la gran variación de volumen que experimentan al cambiar las condiciones de temperatura y presión.

Las leyes



generales pueden demostrarse mediante pruebas indirectas comprobando proposiciones particulares verificables derivadas de ellas. Los fenómenos inaccesibles se someten a pruebas indirectas mediante valoración cualitativa y cuantitativa de la evolución del efecto que generen sobre otros hechos observables y experimentables.
·         En ciencias naturales una ley científica es una regla en la que se relacionan eventos de ocurrencia conjunta, generalmente causal, y que se ha manifestado siguiendo elmétodo científico. Se acepta que tras una ley científica natural existe cierto mecanismo necesario propiciante de que regularmente los hechos sucedan de cierto modo.
·         En ciencias sociales una hipótesis científica confirmada se refiere a una característica común a muchos fenómenos sociales diferentes, de patrón regular o constante en el transcurso del tiempo en determinadas circunstancias. Se dice que los sujetos sociales se comportan bajo las mismas características, es decir, acordes con la ley de comportamiento. A veces se considera que algunas leyes sociales son contigentes o históricamente condicionadas.

Ciencia


LOS hombres de ciencia son sujetos muy raros. Generalmente estudian durante muchos años en universidades o institutos de educación superior y cuando por fin terminan sus doctorados y ya poseen sus flamantes diplomas, en lugar de dejar los libros y ponerse a trabajar en su profesión, haciendo que rinda jugosos frutos económicos como justa compensación a todo el tiempo invertido en adquirir una preparación tan completa y conocimientos tan refinados, la mayor parte de ellos busca una posición en alguna institución académica donde pueda seguir estudiando toda su vida.
En nuestro medio es tradicional que las plazas de investigador de tiempo completo en instituciones académicas o del sector público estén remuneradas por sueldos miserables, que ni en los viejos tiempos ("todo tiempo pasado fue mejor") alcanzaban para sostener aun de la manera más modesta al hombre de ciencia y a su familia. En vista de ello, el científico mexicano está obligado a buscar recursos económicos adicionales para cubrir sus mínimas aspiraciones humanas, lo que generalmente encuentra en la otra ocupación académica más pobremente remunerada que existe, que es la de profesor. La combinación investigador-profesor universitario del nivel académico más elevado, que sólo se alcanza después de largos años de trabajo, recibía hasta antes de la iniciación de la crisis económica actual (digamos, hasta antes de 1983) una remuneración tan baja que era difícil explicar cómo podían vivir esos héroes; después de iniciada la doble espiral de la devaluación y la inflación el fenómeno se ha hecho totalmente inexplicable y el heroísmo se ha agigantado.
Finalmente, sabemos que el investigador científico pasa buena parte de su tiempo en un estado de angustia, incertidumbre y preocupación ante la posibilidad de estar equivocado en sus hipótesis, o cuando sus experimentos arrojan resultados que no acierta a comprender, o cuando tiene que explicar a las autoridades responsables de concederle fondos para desarrollar sus trabajos (¡una vez más!) para qué sirve lo que está haciendo.
Si la ciencia es tanto trabajo, si en nuestro medio está tan mal remunerada como profesión, y si su ejercicio produce tanta angustia, ¿cómo es posible que todavía haya personas inteligentes que se dediquen a ella? Una vida dedicada a la investigación científica debe tener algún atractivo tan poderoso que cancele las desventajas mencionadas y justifique al que la elige, por lo menos ante sí mismo, ante su sufrida familia y ante sus colegas en la ciencia. Ese atractivo es la propiedad científica, algo que le pertenece al hombre de ciencia y que lo juzga tan precioso que sacrifica todo lo demás por poseerlo.
La propiedad del investigador científico es la prioridad de sus ideas. Cuando a un hombre de ciencia se le ocurre una buena idea se le hace tarde para comunicársela a toda la comunidad interesada, pero no como una idea sino como su idea. Ésta es su propiedad más genuinamente personal, es lo que distingue a su trabajo del de todos los demás hombres de ciencia del mundo. La prioridad en las ideas se defiende por todos los medios; hasta el científico más bondadoso y tranquilo se transforma en un basilisco cuando se pone en entredicho la prioridad de sus ideas. Es natural que así sea, porque se trata de la esencia misma del hombre de ciencia, que sólo existe como tal en la medida en que genera ideas originales sobre la naturaleza.